Un profesional puede dominar una herramienta digital durante años y, sin embargo, no contar con un reconocimiento formal que acredite sus competencias. Para responder a esa necesidad, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción presentó el modelo mexicano de certificación en modelado digital 2D y 3D, una experiencia que busca profesionalizar al sector mediante estándares de evaluación reconocidos oficialmente.
La presentación estuvo a cargo de Marco Ruiz y Maribel Canseco, representantes del CMIC, quienes compartieron el funcionamiento del sistema desarrollado en el marco de CONOCER, organismo dependiente de la Secretaría de Educación Pública de México encargado de administrar el Sistema Nacional de Competencias. En este esquema, la CMIC actúa como entidad certificadora y evaluadora, habilitada para acreditar competencias laborales vinculadas a la industria de la construcción.
A diferencia de otros modelos centrados en la capacitación, esta certificación pone el foco en las capacidades reales de desempeño. El sistema reconoce conocimientos y habilidades adquiridos tanto a través de la formación académica como de la experiencia laboral, otorgando un certificado con reconocimiento oficial a nivel nacional. Además, el estándar presentado no está asociado a un software específico, sino que evalúa competencias de modelación digital aplicadas a arquitectura, ingeniería y construcción, fortaleciendo los procesos de digitalización y la adopción de metodologías BIM.
El proceso de certificación se desarrolla en cinco etapas: un diagnóstico inicial de competencias, un curso de alineación al estándar, una evaluación práctica y teórica, la dictaminación por pares evaluadores y, finalmente, la emisión del certificado oficial por parte de la red CONOCER. Como parte de la metodología, la CMIC destacó la importancia de mantener separados los roles de capacitación y evaluación, garantizando así la independencia, objetividad y transparencia del proceso. El curso de alineación tiene una duración aproximada de 24 horas, mientras que la evaluación demanda alrededor de cinco horas.
Actualmente, la CMIC cuenta con alrededor de 46 estándares de competencia vinculados a distintas especialidades de la construcción, entre ellas supervisión de obra, operación de maquinaria, soldadura, formación de instructores y competencias inmobiliarias. Esta experiencia demuestra cómo un sistema de certificación puede contribuir a elevar la calidad de los perfiles profesionales y responder a las necesidades concretas de la industria.
Durante el encuentro también se compartieron testimonios de profesionales certificados, quienes destacaron el valor de contar con procesos estandarizados y el impacto positivo que la certificación tuvo en sus oportunidades laborales. Asimismo, coincidieron en que la metodología BIM aporta mejoras significativas en la calidad, la eficiencia y la optimización de los proyectos.
La experiencia presentada por México abre una oportunidad de reflexión para el resto de los países de la región. Contar con estándares comunes de evaluación y mecanismos de certificación reconocidos no solo fortalece la profesionalización del sector, sino que también favorece la movilidad laboral, impulsa la transformación digital y genera un marco de confianza para empresas, trabajadores e instituciones. En este sentido, el modelo desarrollado por la CMIC constituye una referencia valiosa para aquellas cámaras que buscan avanzar en la validación de competencias y promover una adopción más sólida de las metodologías digitales en la construcción.


